La luz llega antes. Las conversaciones duran más. El mar nunca queda demasiado lejos.
Entre calles de piedra, fachadas desgastadas por el tiempo y el sonido constante de una ciudad que mira al Mediterráneo, transcurre esta jornada junto a Carlos Domínguez.
Director creativo, observador permanente y alguien cuya relación con la ropa nace desde el uso real más que desde la tendencia.
Sin estilismos preparados ni escenarios construidos.
Solo una mañana cualquiera en el sur.
Y una prenda diseñada precisamente para acompañar momentos así.